Esto no es una telenovela de verdad. Los actores mencionados no participan en el proyecto. Lo inspiran. Webnovela basada en la película "latter days" Mi versión personal sobre está película increíble como no he visto ninguna. Webnovela escrita hace 4 años.

miércoles, 24 de febrero de 2010

capitulo 36











Emilio siente ternura por ese hombre que tiene delante, Christian, y lo abraza. Los dos se funden en un abrazo.
--perdóname... siento haber hecho sufrir --dice Emilio.
Christian lo acaricia:
--¡¡no, tú no me has hecho sufrir...¡
Pero tampoco no se atreve a culpabilizarse por miedo a estropear ese momento. Después de creerlo muerto tenerlo de nuevo en sus brazos es un sueño pero no puede evitar llorar. Emilio acaricia las lágrimas de su amado con suavidad. Los dos se estremecen por sentirse tan juntos... Los dos se desean tanto que les duele no besarse. Sus labios se acercan uno a otro en una fuerza más allá de ellos mismos pero cuando ya se están por besar, Emilio se aparta de él.
--¡¡no¡
Christian está desesperado y Emilio frustrado por no dejarse llevar por lo que siente.
--¡Emilio... debes seguir lo que sientes...¡
--Si en el pasado hice las cosas mal ahora quiero hacerlas bien...¡
Christian le habla con un dolor que le sale de muy adentro:
--¡¡no, es cierto...¡ ¡Emilio... tú y yo...¡
Emilio le pone las manos en los labios. Le habla muy triste:
--No quiero saberlo... a lo mejor que haya perdido mis recuerdos es mi castigo por hacer cosas que no debo...
Christian no soporta que su amado siente culpa, está muy angustiado por no saber cómo ayudarlo:
--¡¡no, no merecías ningún castigo...¡
Christian lo acaricia pero Emilio se aparta de él.
--¡¡Jehová sabe lo que hace, me quitó los malos recuerdos para que haga lo que debo hacer... Casarme y alejarme para siempre de lo que está fuera de su camino¡¡
Christian agarra del brazo a ese chico:
--¡¡no puedes hacer esto... Esa chica... ella...¡
Emilio no le deja seguir y le dice con mucho dolor:
--mi novia se quiso matar por mi.
Esta noticia causa un fuerte impacto de Christian que no puede creer que las mentiras que le han hecho creer hayan llegado a un grado tan cruel.
--¿¿¡de que estás hablando?¡
Emilio se lleva las manos a la cabeza, camina muy nervioso.
--¡¡es desesperante... Ella se quiso quitar la vida porque yo la iba a dejar por algo que pasó entre tú y yo...¡
Christian le pone las manos en las mejillas:
--¡¡mentira...¡¡ ¡¡escúchame bien... no es cierto... no es cierto¡¡ ¡¡no había nadie como nos conocimos... Ni siquiera fue en esta maldita ciudad...¡
Emilio habla con dolor, es mucha su culpa. No quiere escuchar a Christian porque cree que no fue Christian sino él quien actuó mal y eso lo destroza. Emilio lo acaricia. Ambos vibran, uno por ser acariciado y el otro por acariciarlo.
--Si creías que lo sabías todo de mi pues te equivocaste... ¡Era malo y por eso me castigó Jehová...¡
Christian no soporta que su amado se sienta así, está dispuesto a confesar que la culpa de toda la tuvo él mismo, contarle lo de la apuesto, el intento de suicidio... Emilio no lo deja hablar:
--¡¡no quiero que Jennifer se vaya a morir por mi culpa...¡ ¿¿¿te imaginas lo duro que debe ser ser culpable de la muerte de otra persona??
Christian se derrumba. Todo su dolor se le viene encima. A Emilio le sorprende verlo hundido.
--¿¿qué ocurre?
Christian lo acaricia con el alma rota, su herida está sangrando:
--si, es horrible pensar que alguien se quiso matar por tu culpa...
Christian está conmocionado, su dolor es fuerte, ha sufrido demasiado en el último año. Aunque Emilio esté vivo no quita que quiso matarte por culpa de su apuesta. Los remordimientos, el miedo a volver a lastimarlo hacen que se aleje de él. Su retirada en medio de una mirada llena de dolor dejan a Emilio aturdido, sin saber que pensar.

Christian se encierra en su habitación de hotel a llorar. El pasado se le ha venido encima. Llora abrazando a su almohada con un dolor casi tan grande como el que ha sido su compañero en el último año. Su dolor ahora no es por la muerte de su amado, si no por el dolor que le ocasionó y por el miedo que ese dolor se repita. No quiere añadir una culpa más a las que ya tiene.

Emilio se va acercando a su casa poco a poco. No entiende bien lo que ha pasado con Christian.
--¿¿porqué se puso de esa manera? Soy yo el que debe estar mal ante la posibilidad que Jennifer se mate por mi culpa... No al revés...
El dolor de Christian lo ha conmovido. Sonríe.
--no es mala persona... No puede ser cierto lo que me han dicho de él...
Se angustia por esos sentimientos muy parecidos al amor que está sintiendo.
--¡¡no le puedo hacer esto a Jennifer... no me puedo enfrentar a todo el mundo...¡¡

Por su lado, Emiliano está hablando por teléfono con Jennifer.
--¡¡tienes que ser más contundente¡¡
--¡¡más¡¡ ¡¡la mentira que le dije fue muy grave...¡¡ ¡¡le dije que me mataría por él si no nos casamos...¡
Emiliano sonríe porque esa joven se ha convertido en la mayor aliada para sus planes.
--bien, muy bien...
Pero Jennifer siente mucha culpa:
--¡¡no, no está bien...¡¡ ¡Jehová me va a castigar...¡
--lo que tienes que hacer es intentar suicidarte de verdad...
Jennifer no esperaba esto:
--¿¿¡qué?¡ --dice horrorizada.
Emiliano está tan aterrado ante la idea de que su hijo se vaya con Christian que no le importa poner en riesgo la vida de esa joven. Piensa que si no se muere Emilio estará atado a ella de por vida y si se muere la culpa no lo dejará vivir.
--Jehová está contigo, él te protegerá... no correrás ningún peligro y te casarás con mi hijo...
Jennifer no dice nada, no puede creer lo lejos que está dispuesto a llegar ese hombre. Emilio llega en ese momento.
--luego hablamos...
Emiliano cuelga brusco. Emilio va a pasar de largo pero su padre lo llama.
--ahora no papá, estoy cansado...
--¿¿¡qué demonios le hiciste a Jennifer?¡
--¡¡no quiero hablar de eso...¡
El hombre está furioso:
--¡¡me llamo destrozada... tengo miedo que cometa una locura...¡
Emilio siente que no puede más. No dice nada y se encierra en su cuarto. Llora.

Ha amanecido un nuevo día. Emilio ha salido a dar una vuelta. Sin darse cuenta se ha dirigido frente al hotel en el que está Christian. Al darse cuenta va a cambiar de camino pero el hombre salía en ese momento. Le sonríe.
--hola ¿me buscabas...?
Emilio lo mira tímido.
--no yo, pasaba por causalidad...
--hay otros caminos...
Al estar los dos juntos de nuevo el fuego que llevan dentro los abrazan, Emilio no se puede controlar y se lanza sobre él. Lo besa. Christian se sorprende pero responde a ese beso. Mientras con su hija en brazos y recién salida del hospital, Consuelo ha llegado a la ciudad dispuesta a romper esa relación...

capitulo 35



Emilio está muy asustado por la amenaza de suicidio de Jennifer.
--¡¡no me hagas esto¡¡
Jennifer lo abraza:
--¡¡es que no puedo vivir sin ti...¡
Él siente mucha culpa. La acaricia.
--¿porque no me puedes entender?
Jennifer lo acaricia, lo mira con angustia:
--¿porqué no me entiendes tú a mí? He sufrido tanto...
--Lo sé pero ¿no crees que yo tengo derecho a querer casarme con una chica que recuerde? Ni siquiera sé cómo nos conocimos...
--En la congregación, no hay ningún misterio.
Emilio está muy ansioso por saberlo todo de su pasado:
--vale ¿y qué más?¿¿cómo nos enamoramos? No puedes pretender que me case contigo si no recuerdo nada de ti. Si almenos tú me contaras nuestra historia, si me hablaras de nuestro amor, pero me haces sentir que no nos conocemos...
Jennifer rompe a llorar:
--eres injusto...
Emilio lo acaricia:
--puede ser pero también es verdad... Creo que los dos tenemos que poner un poco de nuestra parte. Yo me puedo casar contigo si empiezo a recordarte, me ayudaría si tú me contaras cosas...
--los doctores dicen que es mejor que recuperes la memoria poco a poco por ti mismo.
Emilio se lleva las manos a la cabeza:
--¡¡es desesperante todo esto¡¡
Ella lo acaricia:
--casarnos te hará bien pero...
Emilio no la deja seguir:
--No, lo siento pero dame tiempo... Yo sólo espero que no hagas ninguna locura, ni por ti, ni por mi... Va contra nuestras creencias... Eres una buena cristiana, espero que valores el don tan maravilloso que nos ha dado Jehová, algo que es mucho más importante que un hombre...
Jennifer está desesperada porque siente que pierde a ese hombre y dice:
--¡no te prometo nada...¡
Hay mucho dolor en las palabras de ella pero en especial porque no tiene la consciencia limpia pero la cuestión es que Emilio cree que es por su rechazo y sufre por ella. Jennifer cierra la puerta. Llora. Le reza a su Díos que la perdone por todas sus mentira.



Emilio se va muy aturdido. Justo al girar una esquina se encuentra con Christian. Los dos se sorprenden de verse pero también se alegra. Pese a todo lo que le ha dicho su padre, Emilio no puede odiar a ese hombre. Le hace sentir, aunque lo atormenta, muy bien estar cerca de ese hombre pero el peso de sus creencias, de Jennifer es más fuerte que todo esto. Mientras que Christian lo mira emocionado, pese a que a los dos el corazón les late más deprisa, Emilio se muestra distante.
--¿¿¿qué haces aquí??¡
--No te pongas a la defensiva... salí a dar una vuelta...
Emilio no cree en él. Habla con pena, con tristeza, con culpa.
--¿¿justo aquí?? ¿¿en la casa de tu novia??
--Emilio, ya te dije que tú no tenías novia... Es una casualidad que yo esté aquí...
--¡¡me estabas siguiendo...¡¡ --le reclama.
Aunque Emilio quiere aparentar dureza, Christian ve confusión, amor. Lo acaricia con ternura:
--¿¿qué te está pasando?¡
Emilio lo mira a los ojos, siente su dulzura, su amor. Eso le da confianza, le hace sentir bien por un lado pero la culpa lo sigue atormentando.
--no sé yo... estoy muy mal...
Christian lo estrecha entre sus brazos como hizo aquella vez de su primer beso. Emilio se deja abrazar pero no responde, se queda quiete como de hielo.
--¿¿te puedo ayudar??
Se miran, sus labios se desean... Emilio recuerda por unos segundos un abrazo, un beso con él... Se aparta con él algo brusco. No le puede hacer esto a Jennifer.
--¡¡no...¡
A Christian le duele la brusquedad de su amado.
--bueno tampoco hace falta que seas así conmigo... Yo soy tu amigo, me gustaría ayudarte...
Su alma lo quiere amar pero su mente lo rechaza.
--No, no puedes...
Christian desea amarlo y abrazarlo. Le cuesta mucho controlarlo.
--¿porque no me dejas ayudarte? --le suplica con amor, con tristeza.
Con confusión y también con una tristeza que le sale de lo más profundo de su alma, de esa alma que recuerda perfectamente ese gran amor que los unió:
--no porque todos me decís lo contrario y no sé a quien creer.
Christian toma la mano de Emilio y se lo pone en el corazón de éste segundo:
--cree a tu corazón... él no te engaña...
Su corazón le está diciendo que ame a ese hombre, que es lo que desea. Piensa en Jennifer. Se aparta de él.
--No... algo contigo no está bien...
Christian se lleva las manos a la cabeza:
--¿¿¡porqué no??¡
--Le haríamos daño a demasiada gente...
Christian ha tratado de no presionarlo pero es que le duele demasiado la distancia. Le toma de la mano:
--no le haremos nada a nadie... el amor no hace nada a nadie...
--¿¿¿amor??¿es amor de verdad?? --pregunta Emilio confundido.
--¡¡claro... ¿¿porqué lo dudas?? --apenado por las dudas.
--porque tengo novia... por eso --dice Emilio con un reproche hacia sí mismo.
--¡¡te engañaron, no tienes novia... Llévame con ella, que se atreva en mi cara a decirte que es tu novia...¡
Emilio lo acaricia:
--mi padre me dice que tú me engañaste, pero creo que soy yo el que te engañó a ti...
Christian le pone las manos en las mejillas:
--¡¡no... no es así...¡
Los dos se miran fijamente.
--dime una cosa y quiero que me digas la verdad...
--si claro... dime...
--¿te acostaste con mi cuñado?
Christian resopla. Le cuesta tocar ese tema con él cuando no recuerda su pasado.
--mira, deja que yo... que te explique --balbucea.
Emilio ve duda en las palabras de ese chico.
--No sigas...
--¡¡no, te puedo explicar¡ --angustiado.
--¡¡es que no tiene caso...¡
Emilio se va a ir abatido.
--No te vayas --le suplica Christian lloroso.
Se le escapa alguna lágrima. Su dolor impacta a Emilio:
--¿lloras?¿lloras por mi?
Pese a su apariencia de duro a Emilio le sorprende verlo tan frágil, verlo sufrir. Le conmueve. Su dolor lo acerca a él. Lo acaricia, desea besarlo. Consolarlo. Christian cierra los ojos. Desearía congelar ese momento.

capitulo 34








Chris habla con su madre por teléfono. Se debate entre sus ganas de correr a los brazos de su amado, decirle lo mucho que se amaron pero también es consciente que ese amor lastimó mucho a Emilio por no estar en sintonía a todo lo que le enseñaron de niño. Tiene miedo de volver a lastimar. Eloisa siente la angustia de su hijo y sufre al no poder ayudarlo.
--¿¿qué piensas hacer?
Christian va de la euforia a la tristeza. Está feliz de que su amado esté vivo pero le duele el sufrimiento de éste.
--Creo que lo mejor es alejarme, no sé lo que le hicieron no le puede haber estropeado tanto el cerebro, más tarde o más temprano tendrá que recordarme...
--¿y entonces?
--No lo sé --dice él con angustia-- tampoco puedo olvidar que lo lastimé, que se quiso matar por mi culpa...
--Él tiene que sentir tu amor...
--¿¿crees que algún día podremos ser felices? --pregunta él con un hilo de voz.
--El amor es lo más importante de todo...
--Eso díselo a su padre...
--Últimadamente Emilio es mayor de edad, tiene que tomar su decisión...
Aunque es algo que lo lastima mucho, Christian tampoco quiere negarse a la realidad. Con la voz rota dice:
--en realidad la tomó... Me dejó...
Christian se derrumba, los recuerdos de esa cama vacía después de una maravillosa noche de amor, del momento más increíble de toda su vida es algo que lo destroza por dentro.
--hijo, no se lo tomes a mal... Yo que he tenido la oportunidad de conocer bien al padre, de saber como piensa imagino el infierno por el que habrá pasado ese pobre chico al enamorarse de ti...
A Christian le duele que Emilio haya sufrido por amarlo. Con la voz temblorosa por la pena dice:
--Yo quería hacerlo feliz como él me hizo feliz...
LLora porque no fue así:
--no hubiera sufrido tanto sin mi pero no le sacaré ojos de encima a Emiliano. No voy a dejar que lo atormente... Me voy a quedar por acá... Seré la sombra de tu exmarido...
--ve con cuidado... tengo miedo de lo que pueda pasar... Cuando alguien se ciega por algo es capaz de matar para salvar eso que creen de cualquier supuesto peligro.
Christian está muy angustiado pero más que por él por Emilio:
--lo sé, lo que le hice a su hijo no tiene nombre... --lleno de odio-- ¡¡si, sí que lo tiene pero es despreciable...¡¡ ¿¿¡crees que es capaz de hacerle algo peor?
--Yo tengo miedo por ti...
--Por mí no te preocupes... Sé cuidar de mí...
Se hace un silencio, ninguno de los dos dice nada pero se siente sollozos. Christian sufre por Emilio y Eloisa por su hijo. El silencio es interrumpido por él:
--¿¿con que clase de monstruo te casaste mamá??
Con resignación la mujer dice:
--No he tenido suerte a la hora de elegir mis hombres... Los dos fueron unos miserables... Quería que tú fueras feliz...
Con muchas esperanzas Christian dice:
--pero no se ha escrito ni tu historia ni la mía... seguro que los dos seremos felices...
--con tu felicidad me basta...
--yo no quiero sentir más que hago daño a los que me quieren...
Christian se siente muy culpable y su madre trata de animarlo.
--hijo, tú no tienes la culpa de la maldad y la intransigencia que nos rodea a los que te queremos... No eres culpable de nada..
Aunque le hace bien las palabras de su madre, Christian no puede olvidar que:
--Emilio se quiso matar porque me odiaba, por esa estúpida apuesta... Todo lo que le pasa a él es mi culpa... que él se tirara de ese puente sí es sólo culpa mía...
--pero tienes una nueva oportunidad, ya debes dejar el pasado...
Christian tiene el corazón agitado, está empezando a ver la luz al final del camino.
--Comenzaré de nuevo, en principio me conformaré con ser solo su amigo... Con estar cerca de él...
Christian está nervioso, ansioso, feliz, triste. Aturdido. Son muchos sentimientos contradictorios los que están dentro de él.

Emilio, muy triste, está caminando hacia la casa de Jennifer. Recuerda las palabras de Christian.
--¿porqué el dijo que esta no es mi ciudad? No es posible porque Jennifer vive aquí... ¿será que le mentí tanto?
El no recordar todo, él sólo saber partes es algo que le angustia mucho porque le dolería mucho saber que ha sido mala persona, que ha lastimado a los que estaba en su alrededor. Piensa en lo que su padre le contó de Christian:
--¿¿será que es él quien me está engañando?
Se da golpes a la cabeza:
--¡¡maldita sea...¿¿porqué borraste tus recuerdos?¡
Está desesperado. También piensa cuando Christian le dijo que era mejor que él mismo recordara al pasado.
--¿¿y si soy tan malo que por eso olvidé?
Aunque también hay otra posibilidad:
--¿y si él era tan malo que es cierto que él es el culpable de todo lo que me pasa?
La confusión lo está destrozando:
--¿¿quien dice la verdad en todo esto??
De todas formas en ese momento el sentimiento de culpa por el supuesto intento de suicidio de Jennifer es lo que más lo atormenta. Con timidez, con nervios ya que cada vez descubre algo nuevo en su vida toca a la puerta de la que él cree su prometida. Ésta está hablando por teléfono con Emiliano.
--gracias por el aviso... alguien toca... debe ser él...
--Aférrate a la culpa que siente para obligarlo a casarse contigo de inmediato... dile que te matarás si te deja.
Aunque ese joven le gusta mucho y le apetece ser su esposa, Jennifer no está segura que esos sean los mejores métodos.
--¿usted cree que hacemos bien? Jehová Dios dice en...
Emiliano no la deja seguir:
--Es una mentira piadosa de la que depende la salvación de mi hijo. Jehová os colmará de bendiciones, te hará dichosa porque salvaste a uno de sus fieles... ¿no te parece una misión muy importante que de ti dependa la salvación de mi hijo? Sólo con tu matrimonio lo llevaras con el buen camino y asegurarás que esté en el paraíso... ¿o quieres que sea triturado como cualquier otro inicuo?
--¡¡no, eso no¡ --dice ella angustiada.
--pues ya sabes lo que tienes que hacer.
Emilio se ha cansado de llamar. Ya se iba a ir pero Jennifer lo abra. Él se había dado la vuelta.
--¡¡Emilio¡
Él se gira, se acerca a ella con un aire tímido que a ella le resulta muy atractivo.
--creí que no estabas...
--Lo siento...
Ella no se atreve a mirarlo a los ojos, siente culpa. Él cree que ella está mal por algo que le hizo a él. La acaricia con tristeza:
--¿es que no me querías abrir?
Ella se da la vuelta. No está segura que esté bien lo que hace pero si el padre está de acuerdo y a ella le gusta no le ve inconveniente.
--¿y para que? Si tú no me quieres para qué seguir con esto...
Emilio se pone delante.
--¡¡Jennifer, no me puedes culpar por no querer casarme contigo hasta que no vuelvan mis recuerdos...¡¡
Ella lo mira dolida:
--¿y yo no estoy en mi derecho de no querer verte?
Él la mira con pena:
--¿es cierto que quisiste matarte por mí?
Jennifer pide perdón a Jehová por la mentira que dirá pero piensa que no se lo tendrá en cuenta si se trata de salvar a Emilio.
--¡si y volveré a hacerlo si tú me dejas...¡
Emilio la mira con horror. Mientras Sin saber que su amado está por ahí, la casualidad ha hecho que Christian haya salido a dar una vuelta y éste a solo unos metros de la pareja.

capitulo 33





Emilio se ha quedado muy sorprendido luego que su padre le confiesa que Christian se acostó con Eduardo.
--¡¡ese hombre que tú defiendes es una bestia... es el propio Satanás el Diablo que usa todas sus armas para alejar a los ciervos más fieles de Jehová se alejen de su camino y caigan en las redes del Diablo...¡¡
Emilio está muy aturdido. No puede creer que Christian haya estado jugando con él. Emiliano quiere aprovechar esos momentos de confusión para alejar a su hijo de Christian.
--¡¡es un fornicador... un depravado...¡ ¡¡pregúntale a tu hermana a ver si ella no la crees¡¡ ¡¡acaba de ser mamá y ha descubierto que su marido es una bestia abominable al igual que el otro sujeto...¡ ¡¡es más por culpa de esos aberrantes casi pierde a su hija del asco que sintió al verlos en la cama¡¡
--¿tengo una hermana?
--si
--¿y porque no la he visto...¿
--vive lejos, acaba de ser mamá... Además acaba de descubrir que su esposo y Christian son amantes...
--¡¡no puede ser...¡¡ --dice Emilio atormentado.
--¡¡lo es, por eso debes olvidar a ese hombre para siempre¡¡¡... Si Jennifer se entera se mata... ¿¿Eso es lo que quieres para ella...??
--Atentar contra su vida es un atentado contra Jehová... aunque no la conozco o no la recuerdo creo que ella es muy buena cristiana. Nunca haría algo así...
Emiliano está desesperado; haría cualquier cosa para separar a esa pareja que no entiende
--¡¡por una pena de amor una mujer enamorada es capaz de cualquier cosa...¡¡
--estás exagerando papá...
--¡¡ya lo intentó hacer una vez...¡
Esta supuesta confesión impresiona mucho a Emilio:
--¿de qué hablas...?
--tú quisiste dejarla por ese mal hombre y ella se tomó un frasco de pastillas...
--¿¿qué?
--¿¡¡quieres llevar una muerte en tu consciencia?¡
De siente un miserable. Emilio siente una punzada en su corazón. Le horroriza pensar que por su culpa se pierda una vida.
--entonces no la amo... ¿no? --pregunta con amargura.
--estás confundido... te diste cuenta de tu error... te ibas a casar por ella...
--por compasión...
--No, por amor, amor a Jehová... porque eso es lo que él quiere para ti, una esposa, una vida llena de hijos...
Emilio se va a su cuarto, Emiliano sigue atormentándolo.
--¡¡me tienes que prometer que no volverás a ver a ese hombre, que te casarás con Jennifer...¡
--Ya papá... Déjame pensar --dice atormentado.
Emiliano lo agarra del brazo y aunque no se gira le dice:
--¡¡no tienes nada que pensar... sólo tienes que saber que Jehová Dios no te perdonará si reniegas de él, si sucumbes a la lujuria de ese hombre que lo que quiere es lastimar a la familia, que es el amante de tu cuñado... ¡¡que fornica con él...¡
Emilio se lleva las manos a la cabeza y llora:
--¡¡ya papá... no me angusties más...¡
--¡¡pues que bueno que te angustias porque eso quiere decir que no estás perdido del todo... sólo piensa que si sigues con tus locuras del pasado Jennifer se morirá de la pena y sino se matara...¡
Emiliano sabe que su hijo es demasiado noble como permitir que Jennifer sufra por él, sus palabras son toda una puñalada para él.
--descansa tranquilo, hijo --le dice Emiliano con ironía.
Emilio se encierra en su cuarto. Siente que la cabeza le va a estallar. Se da golpes en la cabeza porque le martillean los recuerdos de una pasión hacia Christian. No recuerda nada más. Cae en un rincón del suelo llorando.
--¿¿qué hice con mi vida??¿¿qué?¿¿¡que clase de persona soy??¡
Le atormenta pensar que Christian lo haya utilizado, que también se acueste con su cuñado, le atormenta que él esté jugando con Jennifer al punto que ésta se quiera matar por él, le atormenta pensar que tal vez no sea Christian sino él quien está engañando al otro, piensa que a lo mejor Christian no sabía que él tenía otra vida. Le desespera no recordar nada. Se da con los puños en la cabeza como si así sus recuerdos fueran a volver.
--¡¡maldita sea... maldita sea¡
Rompe a llorar con mucha angustia.


Es la misma angustia que siente Christian al no saber qué hacer.
--¡¡tengo que hacer algo... tengo que hacer algo¡
Sus ojos están llenos de sangre. Se da un golpe en la cabeza contra la pared. Está muy nervioso. Camina arriba y abajo de su habitación en el hotel donde está. Piensa en todo lo que le ha contado Eduardo que le han hecho a su amado. Se golpea los puños:
--¡¡tengo que salvarlo... no puedo permitir que ese hombre siga lastimándolo¡
Le da horror pensar que se puede repetir el infierno de su amado.
--¡¡yo lo voy a buscar, lo voy a desenmascarar ante su padre... si no recuerda nada seguro que tampoco recuerda que lo atormentaron, que lo torturaron¡¡
Va hacia la puerta. Está dispuesto a enfrentarse a Emiliano por el amor de su hijo. Ha sufrido demasiado sabiéndolo muerto y ahora que lo sabe vivo no quiere estar separado de él ni un minuto.
--¡¡voy a poner a ese maldito en su lugar, nadie volverá a hacer daño a Emilio porque estoy yo para protegerlo...¡
Justo cuando se iba a ir suena su móvil. Es Eloisa.
--mamá... --llora él.
--hijo ¿¿qué está pasando? Me encontré con Ignacio y me contó algo horrible...
con lágrimas en los ojos, Christian le dice:
--Emilio está vivo, me engañaron...
--¡¡no puedo creerlo¡
Eloisa está impactada de que ese hombre que siempre decía ir con la verdad en la mano haya inventado la muerte de su propio hijo para encerrarlo en una clínica donde torturarlo. Christian está desesperado:
--¡¡le borraron sus recuerdos... no sabe quien soy, pero me ama...¡
--¿¿le has contado todo??
--No, no me atrevo... Su padre le ha inventado una vida, un pasado... una novia, dice que se va a casar... ¡¡no puedo permitir esto...¡
--hijo, no te metas... Emiliano es capaz de todo antes de permitir que su hijo esté contigo...
Christian lo sabe y eso lo desespera:
--¡¡es que no puedo seguir dejar que lo torture... Aunque no esté a su lado, Emilio es gay, no pueden ocultar lo que es... Si no soy yo será otro...¡¡
A Christian le dan celos de imaginar a Emilio con otro aunque lo que más le duela es lo que su padre pueda hacerle.
--¡¡no es justo que viva engañado, sin recuerdos...¡¡
--¿y qué vas a hacer?¿empezar de nuevo?¿volver a convencerlo de tu amor?
Christian recuerda sus primeros encuentros, su confesión en el campo, su intento de suicidio... siente miedo:
--y si hago lo mismo y si se vuelve a querer matar por mi?
Esa posibilidad lo destroza por dentro. Llorando sangre y aunque le duele en el alma dice:
--a lo mejor es lo mejor para él no tener recuerdos... tengo miedo de volver a lastimarlo. A lo mejor sería más feliz si yo me alejara de él...

capitulo 32




Christian está hablando con Emilio.
--¿porqué dices eso?
Emilio no se atreve a decirle a Christian que siente que es un hipócrita porque está recordando que siente deseo por él. Christian teme decirle la verdad para evitarle un shock.
--¿es que no es verdad? --dice Emilio lloroso.
Christian lo acaricia:
--te invito a desayunar y hablamos...
Emilio se siente por un lado bien con ese hombre aunque por otro lado ese sentimiento tan fuerte que lo une a él lo hace sentir culpable. Se estremece al ser tocado por él. No lo puede mirar a los ojos directamente porque siente mucho y le da miedo.
--con una condición...
Christian lo mira con mucho cariño. Le sonríe. Le parece un milagro poder estar hablando con él.
--quiero que me cuentes toda la verdad... Siente que la gente no es sincera conmigo, del todo... ¿tú sí me dirás la verdad?
Christian lo ve tan desprotegido que tiene miedo que no lo pueda soportar.
--es mejor que lo recuerdes por ti mismo...
--¿no me va a gustar...? --Triste.
--si claro... ¿es que estás recordando algo? ?te acuerdas de mí? --Christian ansioso.
--soy malo --le pregunta a Chris.
--no claro que no.. --dice Christian con mucha ternura.
Christian desea abrazarlo, estrecharlo entre sus brazos como aquel día de su primer beso. Emilio siente un fuego que lo abraza. Se aparta de él bruscamente.
--¡¡no¡
Emilio da un pequeño empujón a Christian para apartarlo de él y a éste se le sale medalla que Emilio le regalara en su gran noche de amor. Como un relámpago Emilio se ve a él desnudo en una cama junto a Christian. Lo mira con el rostro desencajado del horror que le produce ese recuerdo. Christian sabe que le pasa algo:
--¿¡qué ocurre??¿¡recordaste algo??¡
Emilio está desesperado. Se lleva las manos a la cabeza:
--¡¡somos amantes...¡
Christian lo toma de la mano:
--mírame... --le dice con ternura.
--No --dice Emilio lloroso.
--por favor... Mírame a los ojos... No es tu amante lo que fui... Mírame...
Christian le ruega, le habla con una voz muy dulce pero Emilio se da la vuelta. No quiere mirarlo, no quiere caer en ese sentimiento tan fuerte que lo quiere atrapar. Se siente muy angustiado. LLora:
--soy un miserable... llevaba una doble vida, me acostaba contigo mientras me iba a casar...
Christian no puede creer lo que oye. Se pone delante de su amado sorprendido. Se ha quedado helado.
--¡¿de que diablos hablas?¡¡
--¡¡no conoces a Jennifer... a mi novia...¡¡ ¡¡nos íbamos a casar...¡¡ ¿¿¡es que te engañé a ti?? ¿¿¿es que no lo sabías?¡¡¿¿que clase de persona soy???¡
Christian le pone las manos en los hombros:
--¡¡eso no es verdad... tu no tienes novia y menos te ibas a casar...¡¡
--si es de una congregación de aquí cerca...
Christian está desesperado:
--¡¡eso no es cierto... tú jamás has estado en esta ciudad...¡
--y porque me ibas a mentir...?
Le pone las manos en las mejillas:
--mírame, ¿que ves...?
Emilio lo mira unos segundos y queda atrapado en esa mirada llena de dulzura. Ve amor, pero no lo quiere aceptar.
--No, no... ¡¡esto no puede ser...¡
Christian lo abraza del cuello, los dos se desean... Emilio desea esos labios aunque trata de resistirse... Para Christian poder volver a saborear los labios de ese chico al que ha llorado tanto en su tumba es todo un regalo.
--No me hagas esto... esto no está bien, va en contra de las leyes de Jehová Díos --llora Emilio.
--ya tuvimos antes esta conversación...



Los dos no pueden reprimir el beso pero en ese momento llega Emiliano... Se mete entre los dos.
--¡¡aléjate de mi hijo...¡¡
Antes de qué Christian pueda reaccionar, Emiliano tumba a Christian de un puñetazo y se lleva a su hijo agarrándolo por el cuello:
--¿qué haces con él...?? ¡¡es Satanás el Diablo...¡¡
Emilio mira atrás Christian lo mira con pena:
--no te vayas --le suplica.
Tiene miedo de no volver a verlo. Emilio lo mira con tristeza. Se deja llevar por su padre. Entran en la casa discutiendo.
--¡¡no debes fijarte en ese hombre... quiso sembrar en ti la semilla del mal... Amas a Jennifer¡¡
--¿la amo? --pregunta él que no acaba de creer en ella.
--¡¡te tienes que casar con ella... ese hombre es un maldito...¡¡ --dice Emiliano con rabia.
Emilio defiende a Christian:
--¿¿porque no piensa como tú...?
--¡¡porque quiere destruir a toda la familia...¡¡
--eso no es verdad...
--¡si lo es...¡
Con cierta timidez, Emilio dice:
--me acosté con él ¿no?...
Emiliano lo bofetea.
--¡¡eso no lo nombres¡ ¡¡no es cierto... él te está llenando la cabeza... tú amas demasiado a Díos para cometer semejante deshonra¡¡
y piensa:
--no hicieron bien el tratamiento... ¡maldito sea... me van a oír¡
Aunque con lo que sabe de Christian piensa que puede llegar a que lo odie antes de tener que volver a encerrarlo:
--¡¡también se acostó con tu cuñado...¡
--¿¡de qué hablas?¡ --Emilio sorprendido.
Emiliano es muy hiriente.
--¡¡eso no te dijo ¿¿no??¡¡... No te dijo que mientras te calentaba la hora se acostaba con el marido de tu hermana...??

capitulo 31



Emiliano zarandea a su hijo:
--¿¡¡qué sabes de ese hombre?¡¡ ¿qué?¡
--No, nada... fue muy amable conmigo y me regaló esta Biblia... ¿tú sabes porque la tenía él?
Emiliano está muy alterado:
--¡¡no y no me importa...¡¡ ¡¡ese hombre es el que arruinó tu vida, por su culpa estás como estás¡¡ ¡¡Es el propio Satanás el diablo...¡¡ ¡¡Quiso acabar con tu vida¡¡
Emilio se lleva las manos a la cabeza. No entiende sí su padre le dice que ese hombre es casi un asesino él lo recuerde con un fuego que lo abrasa.
--¿qué es lo que pasó exactamente?
--Mejor que no lo sepas...
Emilio está desesperado:
--¡¡es que nadie me dice nada...¡¡ ¡¡si tú no me cuentas le tendré que preguntar a él...¡
Emiliano bofetea a su hijo:
--¡¡ese nunca... no debes acercarte a él..¡¡ ¡¡No debes...¡
Emilio tiene miedo no se atreve a enfrentarse a su padre y a preguntarle abiertamente si es gay. Emiliano agarra a su hijo de la mano.
--¡¡me estás haciendo daño...¡
Emiliano le pone la mano sobre su vieja Biblia:
--¡¡júrame que no te acercarás a él... júramelo...¡
Emilio se aparta:
--¡¡no pienso jurar eso...¡ ¡¡Jurar ante la Biblia es algo muy serio y no lo voy a hacer por una tontería tuya...¡¡
Emiliano ha perdido los nervios.
--¡¡no me obligues a volver a...¡
Emiliano está dispuesto a lo que sea para separar a su hijo de ese hombre, incluso de volver a internarlo en esa clínica pero se calla porque se da cuenta que eso es algo que su hijo no debe saber.
--¿¡qué papá?¿¿qué pasa?
Emiliano trata de calmarse para no decir algo que lo comprometa y que su hijo no descubra su mentira:
--¡¡no, nada... sólo que no me pones nervioso y no sé lo que digo...¡
--¡¡es que es muy angustioso no saber nada de mí¡ ¡¡si me hablaras con la verdad todo será más fácil¡¡ --dice Emilio con desesperación.
--hay cosas que mejor no recordar...
--¿¿porqué papá?
Emiliano le pone las manos en los hombros y le dice procurando no ser brusco:
--tú lo que tienes que hacer es casarte con Jennifer y olvidarte de lo demás...
Emiliano se gira, su rostro está lleno de odio. No quiere seguir hablando para no discutir con su hijo. Emilio lo llama:
--papá...
Emiliano se gira pero no lo mira.
--¿¿qué quieres?
Muy seguro de lo que dice:
--No me voy a casar con Jennifer, no hasta que no recuerde quien soy...
El rostro de Emiliano es el de la furia:
--¿¿¿qué?¡¡
Mira a su hijo lleno de rabia.
--¡¡no puedes hacer eso...¡
--Es que yo no entiende que manía de que me tenga que casar con ella ahora...si supone que nos íbamos a casar antes de mi accidente... ¿qué importa esperar un poco más?
--si claro --dice Emiliano tragándolo su furia --buenas noches...
Emiliano lleva la Biblia de su hijo en la mano.
--papá, quiero que me des la Biblia...
Emiliano se aferra a esa Biblia:
--No quiero que tengas nada que tocó ese hombre y más si te hace recordarlo...
Por un lado Emilio quiere saberlo todo pero también le da miedo. No dice nada más. Emiliano se va con la Biblia. Emilio se queda muy intranquilo.
--¿lo sabe? ¿es cierto que soy gay y mi padre lo sabe?
En el suelo han quedado los restos de la foto. Agarra uno en el que se ve un poco la cara de él.
--no me va a quedar más remedio... él me lo va a contar... él me va a decir la verdad...

Amanece un día más. Emiliano se ha despertado temprano.
--tengo que estar atento a todos los movimientos de mi hijo... Ahora que se curó no puedo permitir que ese mal hombre vuelva a sembrar en él la semilla del mal...
De todas formas Emiliano tiene algo en claro:
--besó a Jennifer, es decir que el tratamiento funciona... Se curó y si vuelve a enfermar pues tendrá que volver a la clínica. Mientras su mal tenga cura yo no dejaré que se condene... Soy su padre y lucharé por su salvación aunque sea en contra de él...
Va al cuarto de su hijo. Entra sin llamar.
--hijo, tenemos que...
Se queda de piedra al ver que no está. Se fue de la casa. Emiliano deshace esa cama que está hecha llena de odio.
--¡¡se fue a buscarlo... se fue a buscarlo...¡
Emiliano es una fiera.
--¡¡yo lo voy a salvar¡¡
Sale de la casa muy alterado. Aunque no sabe dónde debe.
--¡¡lo encontraré aunque sea por debajo de las piedras...¡¡


Algo nervioso y sin saber con que se va a encontrar, Emilio ha ido a buscar a Christian al hotel. No está seguro que sea lo más correcto. A veces piensa que tal vez su padre tenga razón y no deba recordar nada. Le dicen que no está. Algo dentro de él lo tranquiliza. Piensa.
--Debe ser que así tiene que ser...
Emilio sale del hotel. Christian llega en ese momento. Va en ropa de deporte porque ha salido a correr. Su corazón late con fuerza al tener a su amado delante.
--viniste a buscarme...
Emilio sonríe con timidez.
--necesito que me digas la verdad, la verdad de ti y de mi...
Los dos se miran con una gran pasión que ninguno de los dos puede controlar pero que Emilio quiere reprimir. Christian tiene que hacer un gran esfuerzo por no besarlo.
--estoy muy confundido... Yo... yo... estoy empezando a recordar cosas...
Christian siente que el corazón se le va a escapar del pecho:
--¿¿¡estás recordando?¿¿me recuerdas?
--bueno en realidad no... Son solo pequeños flashes que me tienen muy confundido... Yo no sé que pensar... lo que empiezo a recordar no tiene nada que ver con lo que a mí me explican y me asusta...
Christian lo mira con cariño. Lo ve tan desprotegido, como aquel día del primer beso. Pero no olvida que es un hombre que ha regresado de la muerte, que quiso suicidarse por todo lo que pasó entre ellos. Es por eso que no le grita que lo ama, que prefiere ser prudente.
--te puedo hacer una pregunta?
--si claro...
--¿yo era malo?
Christian le sonríe con cariño:
--tú malo?, eras la persona más buena y más generosa que he conocido en el mundo... Te encantaba ayudar...
A Emilio le encanta escucharle decir esas cosas:
--pero, no predicaba con el ejemplo verdad... ¿era un hipócrita?
Christian siente mucha ternura por ese joven que lo mira con miedo ante unos recuerdos que lo asustan. Mientras Emiliano está cada vez más cerca de encontrar a su hijo.

capitulo 30





Eduardo ha colgado el teléfono a Christian. No tenía ganas de hablar con él.
--es lo único que me faltaba, que pese a todo lo que pasó Consuelo se entere que he hablado con él...
Pero ha sentido preocupado a Christian y tampoco quería que se sintiera más culpable. Igual Eduardo espera que se aleje de él. Está feliz ahora que es papá pero tiene miedo de lo que pueda pasar. Le dicen que su esposa está ya en la habitación con la bebita y que puede pasar. Eduardo se acerca a la puerta con timidez.
--hola...
Consuelo lo mira con odio. Protege a su hija de su esposo como si fuera el diablo.
--¡¡vete¡
--no me mires así, quiero conocer a mi hija...
Consuelo estrecha a la bebita contra su pecho:
--no quiero que manches a mi hija con tus sucias manos...
--también es mi hija --dice él hombre lloroso.
--¡¡tú eres Satanás el diablo, me das asco...¡¡ ¡¡sólo me alegro de haber tenido una hija que no herede los vicios repulsivos del degenerado de su padre...¡
--no me hables así...
--¡vete, no te quiero ver nunca más...¡
Eduardo se toca el pelo, está muy nervioso. Muy triste.
--lo que pasó fue sólo una vez y no tuvo importancia...
--¡¡no te quiero oír, no te quiero oír¡ ¡¡quiero que te vayas... almenos ten la decencia de alejarte de nuestra vida... ¡¡¡para nosotras estás muerto¡
--¿¿piensas enterrarme como hiciste con tu hermano?¿¿¡también me vas a encerrar en una clínica para torturarme??¡
--¡¡tú has sucumbido al pecado de la carne... debes ser castigado, sólo el sufrimiento te lava pero no seré yo quien te brinde la mano... eres tú el que tienes que comprender que estás enfermo y debes pedir ayuda...¡¡
--Yo no estoy enfermo... el sexo no es malo... sólo es sexo... ¿o es que a ti no te gusta? Me consta que te encanta el sexo conmigo...
Consuelo mira a su esposa escandalizada:
--¡¡fuera de mi vista, eres Satanás el diablo...¡¡ ¡¡tienes el demonio dentro...¡ ¡¡no quiero que me contagies a mi y a mi hija...¡
Eduardo mira a su pequeña con cariño pero reprocha a su esposa:
--no te vas a librar tan fácilmente de mi como te libraste de tu hermano... Soy el padre de tu hija y aunque me quieras alejar de ti ningún juez te permitirá que me alejes de mi hija...
--¡¡claro que sí, en cuanto se enteren de lo que hiciste los hermanos de la congregación...¡
Consuelo no puede seguir porque Eduardo la interrumpe:
--¡¡al demonio tu estúpida congregación... ya estoy cansado de tanta tontería... durante todo este tiempo te he seguido el juego por amor pero ya me cansé, no voy a seguir con esas normas de tus hermanos que no sirven para nada...¡
Consuelo está escandalizada por la manera en la que su esposo de expresa de sus "hermanos":
--¡¡son las leyes de Dios¡¡
--¡¡y un cuerno...¡¡ ¿¿es que no te das cuenta que nada de lo que dicen allá sirve para nada?? ¡¡a mí las únicas leyes que me importan son las de los hombres y a esas recurriré para tener a mi hija...¡
Consuelo tiene a su hija sobre el pecho, se santigua:
--Que Dios me perdone, no me di cuenta que eras el hijo de Satanás el Diablo... ahora veo que te perdiste para siempre...
Eduardo mira a su esposa molesto:
--¡¡vete a la... ¡¡¡vete al diablo¡¡
Se va hacia la puerta. Mira a su esposa:
--¡¡volveré...¡
Consuelo se queda muy asustada por las palabras de su esposo. Siente que es un verdadero peligro, le habla a su hija con pena, le habla de su padre como si fuera un monstruo:
--se vendió a Satanás el diablo...
Deja a su hija sobre la cuna, hay algo que le preocupa. Tiene su celular al lado. Marca un número...

Emilio está sobre su cama muy aturdido. Le atormentan sus flashes sobre Christian. Siempre son flashes que le transmite un sentimiento que su padre, que su religión considera pecaminoso... Mira la foto de su amado olvidado.
--¿¿qué hubo en realidad entre nosotros?

Emiliano está en su cuarto. Bebe, está muy agitado.
--¡¡mi hijo es macho... mi hijo es macho...¡
Suena su móvil. Lo toma sin ganas.
--¿diga?
Desde el hospital la voz de Consuelo suena nerviosa:
--papá...
Al hombre le sorprende escuchar a su hija.
--¿hija? ¿eres tú?
En el último año la relación entre padre e hija se ha enfríado totalmente.
--¿no me vas a preguntar como estoy? Hoy nació tu nieta...
--tú sabes que a mí el tal Eduardo nunca me gustó que te casaste porqué...
Consuelo llora.
--te lo dije hija, no eres feliz... ¿verdad?
--hizo algo horrible...
--¿¡qué te hizo?¡
--Es demasiado feo... no me atrevo... No te lo puedo contar por teléfono...
--tú sabes que yo no puede venir...
--cuando me den el alta voy a venir yo... tienes que tener cuidado... Christian sabe que Emilio esta vivo... Habló con él...
--¿¿¡qué??
El rostro del hombre está totalmente endemoniado.

Emilio está leyendo la Biblia, se siente cerca de Díos y de Christian. Le duele que sea algo al parecer incompatible. Su padre entra sin llamar. Está como un loco.
--¿¿qué pasa, papá?
Emiliano se horroriza al ver la vieja Biblia de su hijo.
--¡¿de donde sacaste esto?¡
Al ver a su padre tan alterado, Emilio se da cuenta que Christian tenía razón al pedirle que la ocultara.
--Me la dio un amigo...
Emiliano le arranca la Biblia de la mano y se le cae las fotos a los pies. Recoge la foto con el rostro desencajado por el odio:
--¿¿¡¡que tienes tú con ese tipo??¡¡ ¡¿¿¿qué te ha dicho??¡
--dame esa foto, es mía...
Emiliano rompe la foto. Es algo que le duele a Emilio.
--¿¿¡qué es lo que está pasando papá??¡
--¡¡nada, aquí no pasa nada...¡ ¡¡¡sólo que tienes prohibido acercarte a ese hombre...¡¡
--¿¿porqué?¡
--¡¡porque es un asesino, porque él te quiso matar...¡
--Yo no recuerdo eso...
Sale fuego de los ojos de Emiliano:
--¿¿qué es lo que recuerdas??¿¿qué?